// 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS // // 3 CUOTAS SIN INTERÉS // ENVIOS A TODO EL PAÍS //

Cómo cuidar tus joyas

Para que tus piezas se mantengan en perfecto estado por más tiempo, te dejamos algunas recomendaciones clave:

Acero quirúrgico (plateado):
Es un material súper resistente y apto para el uso diario. Podés mojarlo sin problema, pero te recomendamos secarlo bien y limpiarlo con una gamuza para conservar su brillo. Guardalo de forma individual en su packaging para evitar marcas o rayones.

 

Acero quirúrgico dorado:
Requiere un poco más de cuidado para mantener su color. Trata de evitar el contacto permanente con agua, perfumes y productos químicos. Lo ideal es retirarlo antes de bañarte o hacer actividad física. Consérvalo de manera individual en su packaging.

Acero negro:
Este tipo de piezas cuenta con un recubrimiento que le da su color oscuro. Para mantenerlo en buen estado, trata de evitar el contacto constante con agua, perfumes y productos químicos. No se recomienda el roce constante con otras superficies, ya que puede desgastar el color. Guardalo por separado en su packaging.

Acero vintage:
Este tipo de piezas tiene un acabado envejecido que le da su estilo único. Para conservarlo, trata de evitar el contacto constante con agua, perfumes y productos químicos, ya que pueden alterar su tonalidad. No se recomienda frotarlas en exceso ni usar productos de limpieza abrasivos. Guardalas por separado dentro de su packaging y limpiarlas suavemente con un paño seco.